Juguetes


Luis F. Benedit

Inauguración miércoles 16 septiembre, 19 hs. Del 17 septiembre al 18 octubre 2015
Lun/Vie 10 a 19 hs


La muestra que presentamos de Luis F. Benedit pertenece a un período de inflexión entre el final de sus experiencias biológicas (Biotrón) e hidropónicas (Fitotrón) y el retorno a la práctica pictórica. Es una etapa que inicia en 1973, paralelamente a la construcción de sus hábitats para animales vivos, en la que comienza a realizar sus Obras-Proyecto.

En un principio el artista toma como fuente original insectos, a los que dibuja de manera naturalista incluyendo descripciones y el nombre científico del ejemplar representado. Los somete a una deconstrucción metódica con indicaciones precisas para construirlos mecánicamente como juguetes, continuando con una idea que atraviesa toda su producción: la antinomia naturaleza-cultura.

En 1977 observa a su hijo Tomás, de entonces 5 años, que dibujaba todo papel con el que se encontraba. Cuando un chico dibuja es por completo libre de prejuicios, algo que el artista (y todo adulto) pierde al tomar conciencia de la distancia entre el modelo y lo representado. Benedit decide entonces continuar sus Proyectos Juguetes pero partiendo de los dibujos infantiles como disparador. Siguiendo la disciplina arquitectónica, la fuente original (el dibujo de Tomás) es transformada por el artista en un plano. Desarma la figura en elevación, corte y perspectiva y la representa en escala para la realización de un futuro objeto.

De este modo Benedit sostiene el carácter artístico de un plano arquitectónico independientemente de su ejecución en el espacio. Este sistema operativo de base conceptual será el eje rector de todo su trabajo posterior. La apropiación y transformación de una fuente iconográfica que funciona como un concepto ilustrado, donde la imagen visual es el punto de partida.

A diferencia de trabajos posteriores, donde en una actitud más distanciada tomará fuentes vinculadas con la historia argentina(Ceferino Namuncurá, el viaje del Beagle o las marcas de ganado), entre 1977 y 1981 la historia que narra el artista es la de su propia vida. La de un padre que encuentra una nueva motivación creadora en el imaginario infantil de su hijo. Junto a los dibujos de Tomás hay una gran cantidad de intereses de Benedit que pasan a formar parte de sus Proyectos para Juguetes. Relevamientos de autos, aviones y diversos artefactos móviles. De manera lúdica, Benedit toma lo que entonces eran fuentes marginales del llamado gran arte, usando recursos del comic y la ilustración gráfica de los artistas que le interesaban como Hergé (el creador la historieta de Tintin), el pop narrativo de Richard Lindner, la gráfica del artista sueco Öyvind Fahlström y la caricatura de Molina Campos, con un modo picassiano de facetar las figuras.

En el siglo XXI la iconografía infantil y el juguete ocupan ya un lugar relevante en la historia del arte en los trabajos de Takashi Murakami, Jeff Koons, Zeng Fanzhi, en la filmografía de Tim Burton y en las últimas películas de Pixar (como Inside Out - Intensamente). Por eso es interesante volver a poner en contexto este período de Benedit que hoy es paradigmático en el arte contemporáneo.

Los Juguetes de Benedit se insertan de manera conceptual en el mismo sistema analítico de todos sus trabajos. Es una misma idea, resuelta en 3 etapas de un mismo proceso. Como es característico en el conceptualismo argentino, Benedit se sitúa en el límite entre la reflexión teórica y el goce estético. Cuestiona la arbitrariedad en la legitimación del arte, sin desdeñar la potente seducción visual de sus acuarelas, transitando el perfecto equilibrio entre la emoción y la inteligencia.